Los siguientes indicadores representan vulnerabilidades significativas. Son manejables con acompañamiento adecuado, pero sin él pueden comprometer seriamente el desempeño.
Intenta captar todo sin discriminar entre información relevante y accesoria. Sus pensamientos se sobrecargan, lo que merma su eficacia.
Tiende a comprometerse con asignaciones sin revisar si cuenta con los recursos. Le cuesta decir que no o poner límites.
En situaciones donde se vea sobrepasada puede activarse comportamiento impulsivo, resolviendo sin ser reflexiva.
Necesidad de satisfacer expectativas ajenas. Autoevaluación severa y negativa, pocas veces conforme con su desempeño.
Marcada tendencia a ver las cosas desde su punto de vista. Si el entorno la presiona a ajustarse, el riesgo de conflicto se incrementa.
Estilo de decisión ambivalente: a veces lógico, a veces emocional. Puede generar demora e imprevisibilidad.
Puede expresar afectos sin filtros. Mayor necesidad de cercanía pero logra apenas contactos significativos. No será empática.
Sobrecarga habitual instalada en su funcionamiento, exacerbada por factores situacionales, que genera potencial de impulsividad ante situaciones complejas.